Me pregunto si alguna vez vendras a recoger tus cartas a final de verano.
Si pasaras por la calle en ruinas del recuerdo, y llamaras a la puerta del portal de timbre afónico.
Como la bicicleta que descansa en el portal en ruinas, y recuerda a dias pasados, y mejores. siempre mejores.
No te disculpes, no hace falta que aparezcas para preguntarme si me apetece bailar a las 5 de la mañana.
Ya sabes mi respuesta. siempre salgo si hay estrellas....
"Aunque no lo puedes decir, me quieres, a veces."
martes, 1 de septiembre de 2009
martes, 25 de agosto de 2009
Al bajarme de cada escenario.
"Pero como explicar que me vuelvo vulgar al bajarme de cada escenario..."
Me encontré recordando a un desconocido a las 4 de la mañana en una habitación vieja de una pensión de Berlín.
Solo le vi una vez. Fue un desliz, una luz, un instante, segundo, velocidad, cruce, calles. Y solo se quedó en mi memoria aquella mirada que contaba una historia con cada parpadeo. No se a donde iba, ni de donde vino, ni como llego a mi.
Salí de la ducha, me vestí e hice las maletas. Noche, suspiros de desesperanza. Si el mundo se detuviese en cada mirada... bajé por las escaleras, el ascensor estaba parado por una pareja que hacia dentro el amor. Y allí, abajo, detenido, esperaba el desconocido, con un cigarrillo caido en el borde de sus labios y una rosa en la mano.
Los sonidos de la guitarra desafinada del hombre que tocaba blues en la barra llegaban desde lejos. Con aroma a viernes por la noche, a reencuentro, a rosas.
- Perdone, señorita, busco a una mujer que hace tiempo supo leer una historia en mi mirada. Digale que quiero que me la cuente con sus labios en mis labios.
miércoles, 19 de agosto de 2009
Despedida.
Él esperaba en la casa, sentado en el sofá. En silencio, a osucras, a la luz de las farolas de la acera de enfrente. Olía a cristal roto y a copa vacía, a discusión, a tabaco mojado, a bombilla fundida, a jueves por la tarde. Ella. El bolso en la entrada y las rosas marchitas. "¿No te dije que tenias que regar?" pero más bien era un "No me dejes sola esta noche, hoy no". A lo lejos se oía la llave en la cerradura de algún otro portal. Él le acarició el rostro, el cuello, los hombros. Y ella se dejaba llevar, entre besos de disculpa al amparo de la noche, entre amor de madrugada.
A veces no es necesaria la palabra adiós en una despedida.
martes, 18 de agosto de 2009
Alcoholizados.
Caminaba por una carretera, lejos, sola. Con las luces del atardecer iluminando los recuerdos de la primavera ya marchitos. El alcohol y el humo de las noches pasadas aun corrian por las venas, con sabor a rock and roll. Pero cada paso era un mundo y cada mundo era un trozo de otra realidad que se fue de viaje al infinito. Los deseos se le escapaban entre los dedos de las manos.
- Corre, joder, corre. ¿No ves que a ti tambien te persigue? Tu tampoco puedes escapar.
- No quiero escapar. Quiero dejarme llevar en el tiempo.
viernes, 17 de julio de 2009
musica para nocturnos.
El murmullo de las sonrisas se adentraba hasta la cocina, envolviendo todo en el almibar de las felicidades pasadas, los sabores terracota de las noches sin final, como aquella, al calor del fuego de la triste cocina, que habia vuelto a ser rehabilitada. Las quejas de los vecinos no sirvieron para nada, la musica, en todo su explendor, seguia sonando y viajando por las cañerias. El jazz de los poetas muertos, que, por una noche, se volvieron a reunir. Aun escucho en mi cabeza las voces de aquellas conversaciones que ya quedan lejos.... en la noche infinita, la inmensidad de las estrellas, los besos sin final. cuando la decadencia de la vieja ciudad quedó abandonada en el tiempo. musica de cañerias.
jueves, 9 de julio de 2009
El fotógrafo de atardeceres.
El marco era perfecto. La luz, el ángulo, la inspiración.Los sabores que desprendía aquel paisaje, los olores, las historias. Hacía tiempo que no se encontraba con una fotografía así. Y sin embargo las lágrimas no cesaban de fluir por su rostro. La melodía de los días pasados. Optó por darse unas vacaciones en las cuestiones importantes. Clic. La imagen quedó guardada. Apagó la cámara y recogió el trípode. ahora ya solo quedaba experimentar...experimentar con aquella imagen, para conseguir el elixir de la luz solar que encerraban cada una de sus fotografías. Él. El fotografo de atardeceres.
domingo, 5 de julio de 2009
el vendedor ambulante.
- ¿Quieres un trozo de sueño?- preguntó Evert a la niña que le miraba con los ojos abiertos.
- Depende. ¿a cuanto están este año?
- La crisis ha hecho que suba el precio de los sueños cumplidos. El precio de un trozo de sueño asciende a 1584 estrellas fugaces con 99 lágrimas.
-No tengo tanto ¿No podrías hacerme un descuento..?
- Lo siento, lo único que puedo darte por menos de ese precio es una pesadilla.
- No, gracias. Eso lo tengo sin comprarlo. Una vez robé una sin querer.
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