martes, 26 de mayo de 2015

Como el fénix, surgiré

Como el fénix
surgiré
de la tierra
de mi tierra
del centro-círculo de la caverna
del fuego, convertido en polvo, de los universos que me componen.

Como el fénix
surgiré
cuando sólo quede
vejez y pieles sobre el asfalto
cuando sólo quede
naranja grito feroz en el útero estrellado.

Como el fénix
surgiré
cuando ya nadie me espere
cuando el último atisbo se haya perdido
en el castillo de la memoria colectiva.


Como el fénix
surgiré entonces
eterna y libre
de mis propias cenizas.

domingo, 5 de abril de 2015

mis libretas de escritura

Sentada a horcajadas sobre la silla giratoria contemplo
mis libretas de escritura
sucediéndose elegantes
para poder completarse enteras.


Las reglas del juego son sencillas
un ciclo
       interminable
               de equívocos
                   

sucediéndose elegantes.

Y el deseo desde la silla:


poder de escritura enteras,
mis libretas completarse.

Y yo
   recubierta de eternos todavía
          recortada en el desliz de la tinta derritiéndose en mi vientre
                   descuestionándolo todo
descubro que

todo
se 
detiene

y parece fluir


y yo
en mi ciclo
    irrevocable
               de equívocos elegantes

contemplo las cinco libretas ya completadas
sentada a horcajadas sobre la silla giratoria
y sonrío a las tintas interminables de lo que soy
y sonriéndome adivino
que lo que nos hace iguales
que lo que nos hace a todos copia de un mismo y maravilloso patrón

es esa sensación compartida

que a unos despierta en medio de la noche bañados en sudor 
y a otros tumba de pronto al despertarse



de llevar la vida en las entrañas.









sucediéndose elegantes
para poder completarse enteras
mis libretas de escritura


martes, 24 de marzo de 2015

en cada paso cada paso

Los pasos son cada vez más cortos
y en cada uno de ellos la mujer sin velo visualiza el próximo
en cada uno de ellos la mujer sin velo es paso futuro enfático y es no.

Y al otro lado hay un espejo,
al otro lado del suelo de mármol y las escaleras,
un espejo dorado en el que ella se refleja pero no se ve
no se ve porque quizá no se reconoce en los ojos marrones plagados de mármol
no se ve porque quizá no se siente reflejo sino fuerza a la deriva.

Y en ese caminar
en ese caminar por los adoquines mojados que se alejan,
sin alejarse del todo,
en ese caminar en círculos por la ciudad dormida,
en círculos por SU ciudad dormida,
juega a inventarse alegorías de lo otro
como si eso fuese garantía
de volver después
y en los pasos cada vez más cortos
no visualizar los próximos
sino simplemente,

en cada paso cada paso

en cada peso cada paso

en cada peso cada peso

en cada paso cada peso.







sábado, 14 de marzo de 2015

como me miran las gotas

yo sentada
y la lluvia en la ventana
no dejo de mirar como me miran las gotas
porque estando ellas allí
y yo aquí
comprendo los universos que nos separan


miércoles, 11 de marzo de 2015

en qué sueñan las...

"Abrir los ojos y ver la noche.

Es siempre esa sensación.

Abrir los ojos y ver la noche extendiéndose ante mi, profunda noche en forma de campo yermo en colores malva desde la ventana, profunda noche en forma de mujer sinuosa, profunda noche en forma de hombre herido en su intento último de esquivar las horas.

Abrir los ojos y ver la noche. Abrirlos y pensar, con pánico y por un instante, que ya no ves, que ya sólo queda negrura; después acostumbrarse a las sombras, palpar la vida, respirar; después moverlo todo, abrir los ojos, abrirlos, alejar la muerte, esquivar las sombras, coger el vaso de la mesa, de la mesa el vaso, del vaso la mesa, abrir la noche, cerrar la sombra, beber el agua, anclar el cuerpo, sobre el agua palpitar. Escuchar, escuchar la noche yermo malva; escuchar la noche mujer sinuosa; todas contando historias diferentes, todas siendo la misma historia.

Abrir los ojos y ver la noche, sentir el calor, sentir el miedo y no saber cuál es del todo la diferencia. Coger el vaso, de la mesa, de la mesa el vaso, del vaso la mesa, respirar, respirar la noche, aguar los ojos, sentir la vida masturbándose en las entrañas.

Abrir los ojos y escuchar por ellos, escuchar siempre hay algo que escuchar. Escuchar los hombres y sentir las sombras, el calor y el miedo. Beber la herida, vivir la sombra y alargar el brazo, revolverse y agua, y mesa, y noche. Y sentir en una misma cama al hombre sinuoso y a la mujer caída.


Y después dormir, y abrir los ojos.
No ver ni mujer, ni campo, ni hombre herida.


La cama, sin deshacer, vacía.

Yo, sin deshacer, de día. "



En qué sueñan las camas cuando nadie duerme en ellas

domingo, 22 de febrero de 2015

Atardecer sureño




Y sentir, el roce de las hojas en los hombros

el roce de las hojas en los hombros

el roce de las horas en los hombros

el roce de las horas en los hombres

el goce de las horas en los hombres



y recordar veranos y calores
subiendo como una cosquilla dulce por la espalda ese recuerdo

los ojos cerrados
el viento fuerte
                                     [universo desatado

y todo verde

abrir los ojos y todo verde,

abrir los ojos y todo verde.


Los olores son impalpables ahora,
los sabores quedan ocultos tras el paladar pasivo;

las balas, los aullidos y las diosas
son ecos que me buscan
innombrables


Y yo,
y yo vuelta de espaldas
con las espigas amarillas tatuadas en cada lunar de cada recodo de cada animal que habita en mi pecho,
extiendo los brazos y me dejo ir
gritando el goce de las horas en los hombres
sintiendo el roce de las hojas en los hombros.







Parece por un momento que la eternidad exista

y tenga forma de atardecer sureño


.



(para escucharlo: aquí)

lunes, 2 de febrero de 2015

Es fácil -mirando las noticias-

Es fácil sentir un golpe
-mirando las noticias-
un golpe en el estómago que te desintegre
haciéndote querer vomitar artículos
verbos
preposiciones
-sustantivos no-
y después recomponerse
como un big crunch de lo cotidiano;

es fácil
-mirando las noticias-
hundirse en subrealidades,
viajando en el barco de papel
que quedó flotando en la bañera de la infancia,
y tocar el fondo más espumoso y añil
de la pica marmolada
-así, quedando sólo los ojos y los sustantivos en la superficie-
;


es fácil;


es fácil el horror brutal
físico
visceral
que me produce el reflejo
de la mujer poliédrica
-mirando las noticias-
en el golpe y en el agua
en el añil y en la infancia
-en el vómito histriónico sobre la pica marmolada-
sustantivo acuoso
flotador querer,

golpe
horror-guirnalda.



es fácil quedarse así
pensando en lo fácil que es
pensar que todo es fácil
y que el análisis termine


.