martes, 30 de marzo de 2010

La villa.




El día en el que el señor Johanson abandonó la villa, era octubre.
El abedúl comenzaba a amarillear y sus hojas amenazaban con caerse. La señora Lizz cuidaba de sus hijas en el parque, con la pretensión de casarlas con el mejor postor.
Clancy y yo solíamos adentrarnos en el bosque, y allí, a la orilla del río, donde las pisadas de los viejos amantes no podían escucharse, les contábamos cuentos a las hadas.
Jugabamos a volver corriendo a casa, ondeando nuestros vestidos amarillos, y descolgar las notas musicales colgadas con pinzas en el tendedero.
Solía oler a rosas y a chocolate con guindilla.
Aquel mes nuestro padre, el señor Johanson, se perdió para siempre en la India, con una mujer de la que decían que embrujaba con su mirada a los forasteros Ingleses.
Pero nosotras no lo supimos hasta muchos años más tarde.




Las hadas nos lo contaron, pero no quisimos hacerles caso....

miércoles, 24 de febrero de 2010

Situaciones.

Una mujer tocando el violonchelo. Wagner.
Dos amantes,
Un trombon, un saxofonista.
Un sexofonista.
Sueños a París.
Buenos Aires.
Pude ver desde la ventana a dos amantes, de azul, bailando en el centro de la plaza, entre viejos coches, un violín y flores rojas.
También pude ver a una mujer, tratando de recordar, pero sin poder hacerlo. Le pidieron que dibujase un reloj y se le olvidaron las horas. Le suplicaron que recordase. La vida se consumía en tan sólo aquel momento.
Tamíén vi un corazón, oxidado, por el viento de granada.
un marahá con 400 mujeres.
lluvia en sevilla, y amor de burdeles.
pude ver odio, rabia, ira, dolor.
pude ser tiempo. pude ser música.
y tú.
pudiste ser melodía, parte de la sinfonía de colores, de recuerdos. pudiste hacer teatro y colocarte la máscara de la sonrisa torcida, decadente, bohemia.
pudiste ser actor, malabarista, telefonista de madrugada, viejo mago con encanto, pianista por encargo y pintor de batallas.
pudiste.
yo, por mi parte, tan sólo pude ver por la rejilla que aparece entre las hojas carcomidas del libro que me llevé a la calle, como, entre la gente, entre el barullo, tus ojos brillaban.
aún, y con más fuerza.

La vida, en ocasiones, puede ser maravillosa.

martes, 9 de febrero de 2010

París.

Eran las 5 de la mañana cuando ella regresaba por la acera, con su vestido rojo y una copa de Whisky medio vacía, aún con la guinda reposando.
La ciudad comenzaba a clarear y los ruidos inundaban la atmósfera.
Al llegar al portal se detuvo, había notado algo extraño. Bajo la cabeza lentamente, y, de pronto, se dio cuenta de que tan sólo tenía un zapato.

Un saxofonista tocaba en la esquina "jazz de madrugada".

Muchos meses después llegó un pequeño paquete desde París. Correos, como siempre, fue demasiado lento en el envio. La mujer sentada en la oficina tras sus gafas de media luna tardó una hora en encontralo entre los papeles y viejos paquetes sin entregar.
De regreso a casa no pudo evitar rasgar el envoltorio y abrir la pequeña cajita.
En su interior, su zapato y una nota en francés:

"Je t´attends a huit heures, a côte de le Peintre de la Seine "

(te espero a las 8, junto al Pintor del Sena)

domingo, 7 de febrero de 2010

Triste valse de domingo.

No cesan los ruidos en la gran ciudad,
no cesan las pisadas en la arena.
(Alma dividida)
Soy luz, que corre, que vuela a tu encuentro.
Soy mar, que espera, pesante, al borde del abismo.
Soy melodía, que recorre tu cuerpo, para detenerme, pausada, y volver.


Siempre volver.
Siempre vuelvo.

martes, 2 de febrero de 2010

Perdidos.




Imaginate perdido en el desierto,
entre la calma,
la soledad, la arena y el viento,
un alma inherte, errante, solitaria, perdida. Libre.
Imaginate el grito al desierto, la esperanza, el auxilio, oh quizás un "soy el rey del mundo".
Es lo mismo.

imagina.

imagina, ¡por dios!, imagina.

vive.

siente.

Deja que la tormenta de arena te envuelva y te traslade, te meza, te haga ver, ver todo aquello que no ves ahora.


Dejate llevar.








¿ Qué le preguntarías al desierto si supieses que te daría una respuesta?

viernes, 29 de enero de 2010

Nocturno de shopin.

He perdido a mario benedetti.
A "el mejor lugar del mundo esta aquí mismo"
a "manual de infractores"
mi vieja camiseta de sex pistols,
mis auriculares
el anillo rojo q me juega malas pasadas y aparece siempre donde ya lo he buscado
el condon sin usar de la cartera
la verguenza
las canciones buenas de madrugada
las ideas originales
la inspiración
el impulso
la desconfianza
mi primera chamarra vaquera,
la infancia
a todos los que me miraban desde arriba
el horrible ansia de la sensacion d caerme al volar
unos cuantos pares de pendientes,
el último tren de las 5 de la mañana.



¿donde cojones os habeis metido?
Espero, que, como siempre, me espereis todos en algun que otro cajón...

domingo, 10 de enero de 2010

Al doblar la esquina.

Era invierno. La noche había caído silenciosa, y la nieve había cubierto con su manto la infinita calle, preámbulo del portal.
Caminaba sola, con un abrigo demasiado grande, arrastrando las mangas, dejando huellas en la nieve.
Las luces proyectaban su sombra en la calzada, anunciando que una mujer caminaba por la avenida.

flash: fotografía.